La cigarra y la hormiga

Autor: Esopo
Edad: De 4 a 6 años
Valores: Esfuerzo, responsabilidad, previsión y trabajo

Índice
  1. Cuento corto de La Cigarra y la Hormiga
  2. Moraleja
  3. Valores aprendidos en la historia de La Cigarra y la Hormiga
  4. Pregúntale a tu hijo y comprueba si ha entendido el cuento
  5. Reflexión final sobre el cuento
  6. Un poco de historia sobre el cuento

Cuento corto de La Cigarra y la Hormiga

Era verano y el sol brillaba con fuerza en el cielo. En un campo lleno de flores y árboles verdes, una cigarra cantaba y tocaba su violín.

—¡Qué lindo día! —cantaba la cigarra alegremente—. ¡No hay nada mejor que disfrutar del verano!

Mientras la cigarra cantaba, una hormiga muy trabajadora pasaba por allí, cargando semillas y hojas para llevarlas a su hormiguero.

—¿Por qué trabajas tanto, amiga hormiga? —preguntó la cigarra—. ¡El verano es para divertirse! Ven y canta conmigo.

La hormiga se detuvo, dejó su carga en el suelo y respondió:

—Estoy guardando comida para el invierno. Cuando llegue el frío, no habrá comida en el campo.

—¡Qué aburrida eres! —rió la cigarra—. El invierno está muy lejos. Ahora lo importante es disfrutar.

La hormiga no dijo nada más y siguió trabajando. Día tras día, la cigarra cantaba bajo la sombra de los árboles mientras la hormiga y sus compañeras trabajaban sin descanso, llevando comida al hormiguero.

—¡Qué tontas son las hormigas! —decía la cigarra—. El verano es para descansar y divertirse.

Pero poco a poco, el verano terminó. Las hojas de los árboles empezaron a caer, las flores desaparecieron y el viento soplaba cada vez más frío. Había llegado el invierno.

La cigarra dejó de cantar. Sentía mucho frío y tenía mucha hambre, pero ya no había nada para comer. El campo estaba vacío, cubierto de nieve.

—¿Y ahora qué haré? —se lamentó la cigarra—. ¡Debí escuchar a la hormiga!

Desesperada, la cigarra fue hasta el hormiguero y llamó a la puerta.

—Amiga hormiga, ¿me dejarías entrar? Tengo frío y no he comido nada en días.

La hormiga abrió la puerta y miró a la cigarra con seriedad.

—¿Qué hiciste durante el verano? —le preguntó la hormiga.

—Canté y toqué mi violín —respondió la cigarra con tristeza—. Pensé que el verano duraría para siempre.

La hormiga suspiró y dijo:

—Amiga cigarra, durante el verano nosotras trabajamos duro para tener comida en invierno. Es importante pensar en el futuro y prepararse.

La cigarra bajó la cabeza avergonzada.

—He aprendido mi lección —dijo—. A partir de ahora, trabajaré y no solo cantaré.

La hormiga, que era bondadosa, decidió ayudar a la cigarra. La dejó entrar en el hormiguero y compartió su comida con ella.

Durante todo el invierno, la cigarra ayudó a las hormigas con las tareas del hogar y tocaba su violín para alegrarlas mientras trabajaban.

Cuando volvió el verano, la cigarra no perdió el tiempo. Cantó, sí, pero también trabajó junto a las hormigas, recogiendo semillas y hojas para el invierno.

—He aprendido que hay tiempo para divertirse y tiempo para trabajar —dijo la cigarra con una sonrisa.

Y así, la cigarra y la hormiga se hicieron grandes amigas. Desde ese día, trabajaron juntas en verano y disfrutaron juntas del invierno, siempre con música y canciones alegres.

Moraleja

El esfuerzo y el trabajo constante nos preparan para el futuro, mientras que la pereza y la falta de previsión pueden traer problemas cuando llegan tiempos difíciles.

Valores aprendidos en la historia de La Cigarra y la Hormiga

  1. Esfuerzo: La hormiga trabaja sin descanso durante el verano para asegurarse de tener provisiones cuando llegue el invierno.
  2. Responsabilidad: La hormiga asume sus deberes con seriedad y se organiza para estar preparada en el futuro.
  3. Previsión: El cuento enseña la importancia de planificar y anticiparse a las dificultades que puedan llegar.
  4. Trabajo: La historia nos muestra que el esfuerzo y la dedicación son la clave para superar los momentos difíciles.

Pregúntale a tu hijo y comprueba si ha entendido el cuento

  1. ¿Qué hacía la hormiga durante el verano?
  2. ¿Por qué la cigarra no trabajaba y qué hacía en su lugar?
  3. ¿Qué pasó cuando llegó el invierno?
  4. ¿Por qué la hormiga tenía comida y la cigarra no?
  5. ¿Qué lección aprendió la cigarra al final de la historia?

Reflexión final sobre el cuento

El cuento de La Cigarra y la Hormiga nos enseña que es importante ser responsables y previsores. La hormiga, con su esfuerzo y dedicación, asegura su bienestar, mientras que la cigarra, por no trabajar, enfrenta dificultades en el invierno. Esta historia nos recuerda que el trabajo constante y la planificación son fundamentales para alcanzar una vida estable y feliz.

Un poco de historia sobre el cuento

¿Quién escribió "La Cigarra y la Hormiga"?

La fábula fue escrita por Esopo, un antiguo narrador griego, y más tarde fue popularizada por Jean de La Fontaine en el siglo XVII.

¿Cuál es la moraleja principal de la historia?

La moraleja principal es que debemos trabajar con responsabilidad y prepararnos para el futuro, en lugar de dedicar todo nuestro tiempo al ocio.

¿Qué representan la cigarra y la hormiga?

La cigarra simboliza la pereza y la despreocupación, mientras que la hormiga representa el trabajo, la responsabilidad y la previsión.

¿Por qué es importante esta historia para los niños?

Es una historia sencilla que enseña a los niños la importancia del trabajo y la responsabilidad desde una edad temprana.

¿Existen adaptaciones modernas del cuento?

Sí, La Cigarra y la Hormiga ha sido adaptada en libros ilustrados, animaciones y obras de teatro, manteniendo siempre su enseñanza sobre el valor del esfuerzo y la previsión.

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